
Mi camino en las artes nunca fue en línea recta.
Todo comenzó en la Escuela de Cine del Uruguay, donde entre 2005 y 2008 me formé en el ABC de la realización cinematográfica. Fue dentro de la Cinemateca Uruguaya donde aprendí, por primera vez, a mirar el cine de una manera más cercana.
En algún momento la pantalla se volvió pequeña.
Sentí la necesidad de entender el espacio físico, el cuerpo y la luz en tres dimensiones. De explorar un arte vivo. Así llegaron siete años de búsqueda en la EMAD de Montevideo, donde me adentré en el vasto universo del Diseño Teatral.


Ese deseo de expandir los límites me llevó a cruzar el océano hacia Madrid.
Entre 2018 y 2021, mi formación se multiplicó: mientras en el Centro de Arte TAI exploraba la Dirección Cinematográfica y los Nuevos Medios, en la Escuela LENS me encerraba a oscuras para entender el ritmo secreto de las imágenes a través del montaje.
Hoy, ese recorrido de casi dos décadas encuentra un nuevo propósito: compartir el oficio.
Desde la Universidad Nacional de La Plata, transito el Profesorado en Artes Audiovisuales, convencido de que la creación no está completa hasta que se convierte en pedagogía.
